El presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman, hizo este miércoles una enfática defensa de la gestión de Javier Milei y advirtió que hay quienes pueden «quedar en el camino» por las dificultades económicas «pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal».
«No se está atravesando un momento fácil. Hay señales interesantes de crecimiento económico, pero también hay cuestiones un poquito duras para los distintos sectores, pero entendiendo que este es el camino y estamos dispuestos a apoyarlo para salir adelante», dijo Grinman el día después de la reunión de una hora y media con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Casa Rosada.
Analizó el empresario que «destruir se destruye muy rápido y construir lleva mucho tiempo, y Argentina en este momento se está construyendo». «Todos tenemos que aportar nuestro granito de arena aún cuando no la estemos pasando bien. Este es el camino», insistió.
Fue al referirse a su sector, el comercio, cuando Grinman habló del «precio que hay que pagar» para tener «una Argentina normal».
«Yo no lo llamaría parate. Hay un amesetamiento», dijo al dar cuenta de la caída en el consumo, y destacó: «Es cierto que ha mermado pero sabemos que esto va a funcionar. Y es cierto, somos consientes y es duro reconocerlo, que algunos vamos a quedar en el camino, pero si ese es el precio que hay pagar para para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal, un país que progrese con futuro, yo creo que vale la pena».
Al insistir con los datos de su sector, Grinman advirtió que «no hay cifras exactas» sobre los cierres de comercios pero señaló que «entre las altas y baja de personal se mantiene estable«. «En la industria puede haber, en la construcción también, pero en el sector nuestro no», dijo sobre los cierres de pequeñas y medianas empresas.
Grinman es parte del grupo de los seis que conforman las cámaras empresarias y se reunieron con Adorni en la Casa Rosada antes de la votación clave del viernes en el Senado, donde el Gobierno intentará convertir en ley la reforma laboral.
En ese encuentro, además de Grinman por la Cámara Argentina de Comercio, estuvieron la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba).
«Adorni nos escuchó, tuvimos un intercambio interesante y nos aseguró que el modelo que está implementando este Gobierno no va a cambiar«, remarcó Grinman.
En ese sentido, el empresario dijo que el camino es «buscarle la vuelta para que Argentina entre en una estructura de bonanza y eso lleva tiempo para que afecte positivamente a todos los sectores. No se puede ir con parches para un sector u otro».
Cotización del dólar e importaciones
Grinman también se refirió a dos cuestiones que consideró «problemas» en Argentina como lo son el tipo de cambio y la apertura de las importaciones.
«Eso siempre ha sido un problema de Argentita (la apertura de importaciones), como el tipo de cambio. Por ejemplo el sector exportador siempre quiere un cambio recontra alto, un dólar recontra alto, y el sector importador quiere un dólar más bajo», analizó Grinman.
En el caso puntual de las importaciones, el titular de la CAC pidió «ser cuidadosos». «Argentina aún sigue siendo el tercer país del mundo más cerrado en término de aranceles. Lo que se importa hoy debe ser el 2 o 3% del consumo, nada, no molesta, pero sí hay sectores que le impactan profundamente por diversos motivos, todavía hay una carga tributaria muy alta», señaló.
