Un sistema de altas presiones impide el ingreso de aire frío a la región, prolongando condiciones de calor y humedad propias del verano durante los primeros días del otoño.
El inicio del otoño en Rosario se caracteriza por temperaturas elevadas, alta humedad y una sensación térmica sofocante, alejándose de las condiciones típicas de la estación. La observadora meteorológica Vanessa Balchunas explicó que este fenómeno se debe a un sistema de altas presiones ubicado en el centro-este de Argentina.
Según detalló la especialista, este sistema actúa como una barrera que bloquea el ingreso de aire frío desde el sur, permitiendo que el viento norte circule libremente y favorezca el aumento de las temperaturas. «El viento norte no tiene ningún freno y, en los momentos de cielo despejado, aumenta el calor y el ambiente sofocante, sumado a la humedad», señaló Balchunas a través de sus redes sociales.
Otro factor que contribuye a la persistencia de estas condiciones es la falta de circulación de aire en altura. La experta indicó que este tipo de bloqueos atmosféricos suele extenderse entre tres y siete días. Durante las primeras jornadas, el calor se intensifica y se vuelve más húmedo, pudiendo superar los 30 grados centígrados.
Balchunas aclaró que, en este contexto, las lluvias aisladas no siempre brindan alivio inmediato, ya que la humedad elevada puede incluso incrementar la sensación térmica posterior. No obstante, el fenómeno tiene una duración limitada. «Estos bloqueos tienen los días contados», afirmó, estimando que el cambio hacia condiciones más frescas podría comenzar a notarse a partir del quinto día del evento. Actualmente, el sistema se encontraría en su tercera jornada.
Hasta que se produzca ese cambio, Rosario continuará experimentando jornadas con calor inusual para la época, altos niveles de humedad y escaso alivio térmico.
