En una velada donde la fotografía hizo historia y el K-pop llegó al podio, la Academia de Hollywood repartió sus estatuillas en su 98ª edición entre grandes producciones y relatos de profunda resistencia
La meca del cine volvió a vestirse de gala este domingo para una nueva edición de los Premios Oscar, que tuvo lugar en el emblemático Dolby Theatre de Hollywood. La ceremonia, que comenzó con el tradicional desfile de glamour en una alfombra roja repleta de diseños de alta costura y joyas millonarias, estuvo conducida por el comediante Conan O’Brien. Con su característico humor, O’Brien dio inicio a la velada con un montaje descontracturado donde apareció caracterizado como la tía Gladys de la película Weapons, intercalando bromas sobre las producciones nominadas que lograron relajar el ambiente entre las estrellas presentes.
La gran triunfadora de la noche fue One Battle After Another (Una batalla tras otra), que se alzó con el premio a Mejor Película. Su director, Paul Thomas Anderson, vivió una jornada de consagración personal al obtener también su primera estatuilla por Mejor Guión Adaptado tras catorce nominaciones a lo largo de su carrera y recibir el galardón a Mejor Director de manos de Robert Pattinson y Zendaya. Al subir al escenario junto a todo su equipo, Anderson comparó el nivel de la competencia actual con la legendaria cosecha cinematográfica de 1975, destacando el honor de compartir el camino con colegas tan talentosos. La producción también fue reconocida en las categorías de Mejor Montaje, gracias a la labor de Andy Jurgensen, y Mejor Cast, premio recibido por la productora Cassandra Kulukundis.
En el apartado actoral, los hitos no se quedaron atrás. Michael B. Jordan se convirtió en uno de los protagonistas indiscutidos de la noche al ganar como Mejor Actor por su trabajo en Sinners, marcando la primera vez en la historia de la Academia que un intérprete es premiado por encarnar a gemelos protagonistas en un mismo film. Por el lado femenino, Jessie Buckley se impuso en una terna sumamente competitiva como Mejor Actriz por su interpretación en Hamnet, mientras que los premios de reparto quedaron en manos de Amy Madigan por Weapons y de Sean Penn por One Battle After Another, quien a pesar de su ausencia fue celebrado por sus pares.
El apartado técnico y visual también dejó una marca histórica cuando Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Fotografía por su labor en Sinners. La película dirigida por Ryan Coogler, quien se llevó el premio a Mejor Guión Original, también cosechó éxitos en la categoría de Mejor Banda Sonora con el trabajo de Ludwig Göransson. Por su parte, el diseño visual fue dominado por Frankenstein, que se llevó los premios de Diseño de Producción, Mejor Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería, destacándose las extensas sesiones de prótesis aplicadas a Jacob Elordi. En el terreno de los efectos especiales, Avatar: Fuego y cenizas reafirmó su liderazgo tecnológico, mientras que F1 se quedó con la estatuilla a Mejor Sonido por su realismo inmersivo.
La dimensión internacional y documental aportó los momentos más políticos y emotivos. Javier Bardem, al presentar la categoría de Mejor Película Internacional, lució un pin con la consigna “No a la guerra” antes de anunciar como ganadora a la noruega Sentimental Value. En el ámbito documental, el largometraje Mr. Nobody contra Putin se alzó con la victoria, mientras que el corto All the Empty Rooms conmovió al auditorio con su relato sobre niños víctimas de tiroteos escolares. Asimismo, la animación tuvo su espacio con el triunfo de KPop Demon Hunters como Mejor Película Animada y su canción “Golden”, un premio que su directora Maggie Kang definió como un símbolo de resistencia y orgullo para la cultura coreana.
Finalmente, la ceremonia reservó un lugar para la memoria y el legado. El segmento “In Memoriam” recordó a figuras de la talla de Brigitte Bardot, Gene Hackman y Diane Keaton, pero el momento cumbre fue protagonizado por Barbra Streisand. La artista subió al escenario para rendir un tributo personal a su colega Robert Redford, interpretando una emotiva versión de “The Way We Were” que puso de pie a todo el Dolby Theatre. Entre empates inusuales, como el ocurrido en la categoría de Mejor Cortometraje entre The Singers y Two People Exchanging Saliva, y la estética artesanal de The Girl Who Cried Pearls en animación corta, los Oscar 2026 cerraron una edición que equilibró perfectamente la nostalgia por el cine clásico con los nuevos récords de la industria contemporánea.
