El Boleto Educativo se consolida como un programa provincial que representa una pieza estructural del sistema de transporte urbano de pasajeros en Rosario. Según datos del área de Movilidad del municipio, más de un cuarto de los viajes en colectivo que se realizan en la ciudad están asociados a este beneficio destinado a estudiantes, docentes y asistentes escolares.
Si se toma el año completo, incluyendo los meses de receso escolar y universitario, los viajes realizados con boleto educativo representaron el 22% del total durante 2025. El porcentaje crece de manera significativa cuando se analiza un mes de plena actividad académica: en octubre, cuando todos los niveles educativos están en funcionamiento, el boleto educativo explicó el 28% de los viajes en colectivo.
Estable
La elección de octubre como mes de referencia no es casual. Se trata de uno de los períodos de mayor actividad del sistema, a diferencia de noviembre y diciembre, cuando la asistencia universitaria cae de forma marcada y el volumen general de viajes se retrae. Aun así, el dato anual consolida un peso relevante del programa, incluso contando meses históricamente bajos por vacaciones o recesos.
El comportamiento, además, se mantiene estable en términos interanuales. En octubre de 2024, el boleto educativo representó el 27% de los viajes, un número muy similar al registrado en 2025. “No hay grandes saltos entre un año y otro, sino una consolidación del uso”, explican desde el municipio.
Rogelio Biazzi, coordinador de Gabinete municipal, remarcó que el boleto educativo cumple un doble rol dentro del sistema. “Si miramos todo el año 2025, incluyendo los meses de receso escolar o estudiantil, los viajes con boleto educativo representaron el 22% del total y si tomamos un mes de plena actividad escolar, como octubre, llegaron al 28%”, señaló. Y agregó un dato clave sobre la evolución de los usuarios: “En cantidad de personas usuarias, en 2024 hubo un crecimiento del 35% respecto de 2023 y en 2025 se registró una baja del 4% frente a 2024”.
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Picos
Según el funcionario, los picos de uso se repiten cada año y responden a una lógica bastante estable: agosto y octubre concentran la mayor cantidad de viajes, mientras que marzo y diciembre son los meses de menor demanda. “Esto muestra que el boleto educativo sostiene una demanda muy concreta y le da previsibilidad al sistema”, afirmó.
Desde la mirada oficial, el valor del programa no está solo en el volumen que aporta al corte total de boletos, sino en el tipo de asistencia que representa. “Es una bonificación muy específica, dirigida a usuarios que tienen que cumplir y certificar regularmente requisitos, y además es importante marcar que es una asistencia que va directo al bolsillo del usuario, del estudiante y del docente que viaja”, explicó Biazzi. “El beneficio se convierte en un descuento concreto en los viajes destinados a la asistencia educativa”, completó.
En un sistema de colectivos atravesado por discusiones tarifarias, subsidios y niveles de demanda fluctuantes, el boleto educativo aparece como uno de los componentes más estables del esquema. Los números muestran que no solo es una política social, sino también un factor que explica una porción cada vez más relevante de los viajes diarios en Rosario.
El programa
El Boleto Educativo Gratuito beneficia a estudiantes del nivel inicial, primario, secundario, terciario y universitario, tanto de instituciones educativas públicas de gestión estatal y de gestión privada con aporte estatal. Su objetivo es garantizar el acceso al sistema educativo y eliminar el costo del transporte como una barrera para estudiantes, docentes y asistentes escolares. El Estado provincial absorbe el valor del pasaje, lo que permite a las familias destinar esos recursos a otros consumos.
El programa contempla la entrega de dos boletos diarios sin cargo (con excepción de sábados, domingos y feriados) para quienes deban viajar por motivos educativos dentro de una misma ciudad o entre dos localidades que estén a menos de 60 kilómetros. Cuando se supera esta distancia, se entregan dos pasajes gratuitos por mes.
La política nació el 26 de octubre de 2020 y en diciembre de 2024 la Legislatura de Santa Fe lo convirtió en ley. En ese momento se calculaba que el beneficio llegaba a 335 mil usuarios, el 80% de los cuales era estudiantes. En 2025 rigió hasta el 24 de diciembre, y se espera que en febrero de este año se retome su vigencia.
