La Polícia Civil do Rio de Janeiro lanzó una campaña antirracismo en la que utilizó imágenes del caso de Agostina Páez, la abogada argentina imputada por injuria racial tras un episodio ocurrido en un bar de Ipanema. El spot fue difundido en las redes sociales oficiales de la fuerza y apunta a reforzar el mensaje de tolerancia cero frente a conductas discriminatorias.
El video institucional incluye registros tomados por testigos del enfrentamiento entre Páez y un mozo del bar, material que luego fue incorporado a la investigación policial. “En Río de Janeiro, el racista es tratado como un criminal por la Policía Civil”, afirma el mensaje central de la campaña.
“No importa si es turista o extranjero”
La pieza audiovisual reconstruye el hecho paso a paso y subraya que la aplicación de la ley no distingue condición social ni nacionalidad. “No importa si es turista, extranjero o abogado”, señala el video, que enfatiza la respuesta inmediata de la policía tras la denuncia del trabajador.
“Una mujer señaló con el dedo, insultó, hizo gestos racistas e intentó humillar a un trabajador brasileño. La víctima denunció y la Policía Civil actuó sin dudar”, indica la narración oficial.
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O crime não ficou impune e no Rio de Janeiro racismo não é brincadeira.
11ª DP (Rocinha) indiciou por injúria racial a argentina que proferiu ofensas racistas contra um trabalhador brasileiro em um bar, em Ipanema, na Zona Sul RJ.
A unidade concluiu o inquérito, nesta…
— Polícia Civil RJ (@PCERJ) January 23, 2026
El cierre del spot refuerza el encuadre legal: “Aquí, el racismo es un caso policial. No vamos a tolerarlo. O respeta al pueblo brasileño, o va a prestar cuentas con la Policía”.
La imputación y la situación judicial
Este viernes, la Policía Civil de Río de Janeiro imputó a Páez por el delito de injuria racial, figura prevista en la legislación brasileña. Según confirmaron fuentes oficiales, una amiga de la abogada también fue procesada por el mismo hecho.
Por disposición judicial, se le colocó una tobillera electrónica y permanece retenida en Brasil desde hace diez días, mientras avanza la causa. El conflicto se originó tras una discusión al momento de pagar la cuenta en un bar de Ipanema y derivó en denuncias cruzadas.
En paralelo, la turista argentina presentó una denuncia por amenazas, al sostener que su integridad estaría en riesgo tras la viralización del caso.
