La llegada del buque BYD Changzhou a Buenos Aires con casi 6 mil autos híbridos y eléctricos desde China sacudió al mercado automotriz en Argentina, con una revolución histórica para la electromovilidad. Este hito significó más que el desembarco de unidades importadas de mayor magnitud en la historia del país, sino que también promete cambiar el rumbo del sector.
“Es algo histórico, nunca había pasado. Nosotros lo escuchamos de Brasil el año pasado. Tengo entendido que llegaron 5.900, un número muy grande. Vamos a ver cómo se va a ir comercializando toda esta llegada de autos chinos, tanto híbridos como eléctricos, y cómo se van a acomodar con los concesionarios”, expresó Sebastián Beato, presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) durante una entrevista con LT8.
El referente de los concesionarios argentinos remarcó que estos vehículos son una “novedad mundial” debido a la “tecnología del auto chino”, ya que “no solo pasa en Argentina, viene pasando en todos lados”.
“Nosotros no lo tuvimos anteriormente porque teníamos el problema de las divisas y las fronteras, después empezó a llegar a Sudamérica. China tiene puestos los ojos en Sudamérica”, aclaró Beato sobre la ola reciente de importaciones desde el país asiático.
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El gigante automotor BYD trajo desde China el modelo Dolphin, un hatchback del segmento C 100% eléctrico.
La irrupción de los autos chinos en Argentina
“El año pasado también esta marca compró y abrió una planta en el norte de Brasil, la remodeló y la inauguró en noviembre de 2025, con este mismo barco y la llegada de 7 mil autos. Empezó a fabricar en Brasil, así que la marca ya tiene un pie en el Mercosur”, señaló el presidente de Acara con respecto a BYD, la novedosa marca que apuesta fuerte al mercado albiceleste.
A su vez, valoró los intercambios con Brasil pero resaltó que “todo producto nuevo que venga hace ver el mercado”. La llegada de estos modelos marca un cambio de rumbo para la industria, con productos de alta tecnología y orientados a la sostenibilidad.
“Yo creo que las terminales están viendo cómo se modernizan, cómo se actualizan. Todos estos autos chinos que llegan ninguno es fabricado en Argentina, no hay competencia porque en el país todavía no fabricamos autos híbridos o eléctricos”, reflexionó.
Una nueva oferta
Por otro lado, Beato consideró que la llegada de los autos chinos le otorga “una opción más al usuario a ver qué compra, el auto tradicional o un auto híbrido/eléctrico” y consideró que este movimiento “es parte de la conversación del mercado”.
“Todavía, por más que estos autos tengan los aranceles bajos, el precio es elevado. El auto híbrido o eléctrico es más caro que el de combustión”, sostuvo el referente del sector y aseveró que “los precios tienen una diferencia bastante importante todavía”.
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“Nosotros cerramos el 2025 con muchas marcas chinas que ingresaron a la Argentina, sin contar los productos chinos de marca tradicional. Descontando los autos de marcas tradicionales, los autos chinos tuvieron una inscripción del 1,4% del mercado, todavía sigue siendo baja. Yo creo que este año va a elevar bastante, más aún con este movimiento de BYD y otras marcas que están viniendo, pero creo que no va a superar el 5-6% del mercado este año”, sentenció.
Sin escaparle al peso que tendrá la llegada de estos novedosos modelos, Beato continuó: “Van a ir en crecimiento. Después las marcas tradicionales que se fabrican en Argentina se tendrán que ir adaptando a las tecnologías de los autos chinos”.
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La marca BYD apuesta fuerte a su irrupción en el Mercosur.
Foto: AP
Foco en la posventa y objetivos
“El poder de reventa todavía es una incertidumbre, no lo sabemos porque todavía no pasó. No creo que tengan inconvenientes, las marcas están abriendo sus concesionarios con posventa. Repuestos hay. No creo que sea un problema la posventa. Para la reventa hay que esperar unos dos años y ver cómo entran en el mercado, no lo veo como un problema”, analizó el presidente de Acara.
En relación a las ventajas de comprar uno de estos vehículos, se refirió a los incentivos relacionados a la electromovilidad, como el no pago de patente para algunos autos. “Esto se da en algunas jurisdicciones, no en todas. Es una manera de promocionar la electromovilidad. Por ejemplo, en capital sí está, pero hay jurisdicciones que tienen el 50%. También tienen beneficios en los peajes”, sostuvo.
“Es parte de los incentivos de la nuevas tecnologías de electromovilidad”, destacó Beato, que luego concluyó: “Creo que este año va a ser bisagra para que las terminales se vayan adaptando y los concesionarios también. A nosotros nos lleva mucho tiempo de capacitación porque es un mundo nuevo”.
