/
El clima en Mar del Plata fue testigo de un momento de extrema vulnerabilidad para uno de los galanes más importantes de la escena nacional.
Pasadas las 8:30 de la mañana, y apenas unos minutos después de haber salido del agua, Luciano Castro decidió romper el silencio frente a los micrófonos de Puro Show.
En una charla profunda con el cronista Nacho, el actor se refirió sin filtros al escándalo que lo rodea: su infidelidad a Griselda Siciliani, ocurrida durante una reciente estadía en territorio español.
¿Arrepentido?
A pesar de que durante gran parte de la conversación intentó mantener la compostura frente a las cámaras de eltrece, la procesión iba por dentro.
La entrevista, cargada de una fuerte carga emocional, dejó al descubierto el arrepentimiento y la fragilidad del protagonista.
Según lo que se pudo reconstruir del diálogo, el impacto de sus acciones no solo dañó la confianza en la pareja, sino que generó un distanciamiento que hoy parece difícil de revertir.
Una confesión que terminó en lágrimas
El periodista Nacho, encargado de realizar la nota en la ciudad balnearia, fue el responsable de revelar lo que sucedió cuando las luces de la cámara se apagaron.
Durante la transmisión en vivo, el comunicador adelantó uno de los puntos más críticos del testimonio de Castro: “Uno de los títulos más fuertes de la nota es que dijo que Griselda está enojadísima”.
Esta frase confirma que el malestar de la actriz es profundo y que las disculpas públicas o privadas todavía no han logrado calmar las aguas tras el engaño en España.
Se puso a llorar
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue lo que no se alcanzó a ver en la edición final de la entrevista.
El cronista detalló el estado en el que quedó el actor tras haber puesto en palabras su error. “Con los lentes no se notó, pero Luciano empezó a lagrimear un poco y, cuando terminó la nota, se puso a llorar”, relató el periodista, dejando en claro que el dolor de Castro es genuino y que la presión mediática, sumada a la crisis personal, lo ha sobrepasado por completo.
Un futuro incierto para la pareja
La reacción de Luciano Castro al terminar el reportaje evidencia que no se trata de una simple crisis pasajera.
El hecho de que el actor se haya quebrado de esa manera ante un cronista refleja el peso de la culpa y la angustia por el delicado presente que atraviesa con Siciliani.
El llanto desconsolado del protagonista de tantas novelas exitosas muestra un costado humano que rara vez deja ver en público, confirmando que la estabilidad de su vínculo está seriamente comprometida.
Mientras Griselda mantiene su postura de enojo y firmeza, la imagen de un Luciano Castro llorando en la playa de Mar del Plata se convierte en la postal de un arrepentimiento tardío.
La nota no solo dejó un título ruidoso para los portales de espectáculos, sino que también expuso las heridas abiertas de una relación que hoy se encuentra bajo la lupa de todo el país.
Fuente: MINUTO UNO
Comentarios
encuesta
¿Estás de acuerdo con la invasión de Estados Unidos en Venezuela?
Ver Resultados
