La reciente política de aranceles implementada por Donald Trump podría estar llevando al mundo hacia una crisis económica comparable a la Gran Depresión, advierten economistas y especialistas en comercio internacional.
Para hablar sobre este tema, Canal E se comunicó con Miguel Ponce, experto en Comercio Internacional, quien aseguró no tener dudas de que estamos viviendo una fase crítica en la economía global.
«Estamos en tránsito de esta guerra comercial hacia una depresión global«, afirmó Ponce, destacando la magnitud de los efectos que los aranceles de Trump tendrán sobre los flujos de comercio internacional. «El impacto será más profundo que el que causó la pandemia«, agregó, subrayando que la situación recuerda a la de los años 30.
Las pérdidas económicas se multiplican
Los impactos económicos derivados de los aranceles no se limitan solo a las empresas. Según Ponce, Lauren Summers, un economista clave del gobierno de Bill Clinton mencionó que, «nunca antes una retórica presidencial había costado tanto a la gente«. El entrevistado resaltó que las estimaciones más recientes sugieren pérdidas cercanas a los 30 billones de dólares debido a los aranceles, lo que se traduce en un costo de 300 mil dólares por familia estadounidense.
«Las primeras mediciones ya están mostrando un 70% de desaprobación por parte de los ciudadanos de Estados Unidos hacia las políticas adoptadas por Trump«, indicó Ponce, reflejando el malestar generalizado ante las consecuencias de estas decisiones.
La amenaza de la recesión y sus efectos en Latinoamérica
El futuro de la economía estadounidense también está en juego. Ponce señaló tres grandes incógnitas que podrían definir el rumbo de los próximos meses. La primera es la posible desestabilización de la economía china, ya que el país podría empezar a deshacerse de bonos del Tesoro de Estados Unidos. «Eso afectaría aún más los mercados globales«, afirmó.
La segunda incógnita se refiere a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que podría verse obligada a aumentar las tasas de interés debido a una combinación de inflación y recesión. «Esto podría ser muy negativo para países emergentes como Argentina, ya que llevaría a una caída de precios de commodities y una fuga de inversiones«, advirtió.
La tercera incógnita es qué sucederá con los stocks chinos que no puedan ingresar a Estados Unidos. «Es probable que estos productos sean vendidos a precios de saldo en otras regiones del mundo, incluyendo Latinoamérica«, explicó Ponce, lo que podría generar una crisis para las industrias locales.
El dilema de Argentina y sus relaciones con Estados Unidos
Ponce también discutió las dificultades que enfrenta Argentina para lidiar con las políticas de Trump. «Mientras ellos intentan sustituir importaciones y atraer fábricas a Estados Unidos, nosotros nos abrimos al mundo«, señaló el especialista, haciendo referencia a las diferencias en las políticas comerciales entre ambos países.
El experto sugirió que, ante la situación actual, el presidente argentino podría intentar negociar excepciones a los aranceles. «Sería importante conseguir cupos o reducciones en los aranceles sobre productos clave como el acero, el aluminio o los cítricos«, señaló. Sin embargo, advierte que las posibilidades de un acuerdo favorable son limitadas.
La complejidad de las negociaciones internacionales
Ponce también cuestionó si el Fondo Monetario Internacional (FMI) estará dispuesto a seguir otorgando financiamiento a países como Argentina, que siguen interviniendo en el mercado cambiario. «Es difícil justificar ante los países europeos el envío de dinero a naciones que están afectando negativamente a sus economías«, reflexionó.
A pesar de estos desafíos, el economista mantiene la esperanza de que las negociaciones puedan llevar a un acuerdo positivo para Argentina. «Ojalá haya suerte, pero la situación es muy compleja«, cerró.